Miedos

¿Qué es la claustrofobia?

By 3 junio, 2015 40 Comments
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¿Serías capaz de estar en una habitación pequeña y sin ventilación durante algún tiempo? ¿Te asusta la idea de viajar en avión? ¿Sientes pánico al pensar que podrías quedarte encerrado/a en un ascensor?

 

Si tu respuesta a alguna o todas las situaciones anteriormente mencionadas es un sí, podrías estar padeciendo de Claustrofobia. Las personas con claustrofobia se caracterizan por sentir un miedo intenso a situaciones que se relacionan con espacios cerrados: habitaciones pequeñas, cerradas o sin ventilación, sótanos, túneles, ascensores, al metro, etc.

En general, estas personas experimentan temor en cualquier situación que implique cierre, restricción o confinamiento. El Manual diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM-IV, APA, 1994) clasifica esta fobia dentro de los Trastornos de ansiedad como una Fobia Específica, es decir, un miedo intenso y específico a situaciones y objetos concretos.

Cuando la persona se enfrenta a ese objeto o situación experimenta ansiedad intensa de forma inmediata. Además, tiende a evitar la situación fóbica, aunque reconoce que el miedo es excesivo o irracional.

Componentes de la claustrofobia

La claustrofobia incluye dos componentes (Rachman, 1997):

  • Miedo a la restricción. Los espacios cerrados pueden suponer una limitación de movimientos, la persona indica “sentirse atrapada”.
  • Miedo al ahogo. La persona manifiesta una sensación de falta de aire, de asfixia.

La persona con esta fobia no teme la situación en sí misma, sino las posibles consecuencias negativas de estar en ese sitio. La mayoría de los espacios claustrofóbicos conllevan un riesgo de quedarse encerrado (por ejemplo en un ascensor) y una restricción de movimientos (por ejemplo un avión), por lo que se suelen sentir muy vulnerables en este tipo de situaciones.

Este miedo incontrolable no se debe a las características del espacio en sí, porque sea oscuro o pequeño, sino a pensamientos irracionales sobre las consecuencias catastróficas que la persona imagina que puede sufrir en dichos ambientes.

Asimismo, puede que también aparezca ansiedad anticipatoria, esto es, mucho antes de que la persona tenga que enfrentarse a la situación temida, ya aparecen sensaciones corporales y pensamientos perturbadores.

 

Causas de la claustrofobia

Entre un 2 y un 5% de la población general sufre claustrofobia. Su inicio se asocia normalmente con haber vivido una experiencia desagradable en un espacio cerrado (por ejemplo, quedarse encerrado en un ascensor).

La mayoría de personas claustrofóbicas saben que no están en peligro cuando se exponen a dichas situaciones, sin embargo, sufren un miedo que puede llegar a  incapacitarles, y muchos no saben por qué.

La causa exacta de la claustrofobia es desconocida, aunque hay teorías. La aparición de la claustrofobia se ha atribuido a muchos factores, incluyendo:

  • Reducción en el tamaño de la amígdala derecha. Se necesita la amígdala para el condicionamiento del miedo, o la creación de una respuesta de lucha o huida cuando un estímulo se asocia con una situación grave. Un estudio realizado por Fumi Hayano encontró que la amígdala derecha fue menor en los pacientes que sufren de trastornos de pánico.
  • Experiencia traumática en la infancia. A menudo la claustrofobia se presenta como una consecuencia de una experiencia traumática en la infancia, aunque el inicio puede llegar en cualquier punto en una vida. Las experiencias comunes en la infancia que podrían llevar a la aparición de la claustrofobia según un experimento realizado por Lars-Gran st son: encerrarse en una habitación oscura y no encontrar la puerta o el interruptor de la luz, encerrarse en un armario, caerse a una piscina y no saber nadar, perderse entre una multitud y no encontrar a los padres, meter la cabeza entre dos barrotes y luego no poder sacarla, etc.
  • Información aprendida: muchas personas, especialmente los niños, aprenden quién y qué temer al ver a los padres o compañeros. También se puede adquirir indirectamente, por recibir información sobre experiencias desagradables en espacios cerrados o ver a alguien pasar por una experiencia de este tipo (Rachman, 1997).
  • Predisposición genética: Como Erin Gersley dice en “Fobias: Causas y tratamiento”, los seres humanos están genéticamente predispuestos a tener miedo de las cosas que son peligrosas para ellos.  La adquisición de la claustrofobia puede ser parte de un mecanismo de supervivencia evolutiva, un temor a ser atrapado, que alguna vez fue importante para la supervivencia de la humanidad y puede ser fácilmente despertado en cualquier momento.

 

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Síntomas de la claustrofobia

Se puede reconocer que una persona sufre de claustrofobia si presenta algunas de las siguientes conductas:

  • Al entrar a un cuarto, comprueba dónde están las salidas, situándose cerca de ellas y se siente incómodo si las puertas o las ventanas están cerradas;
  • Evita conducir o entrar a un automóvil durante la hora punta de tráfico o por lugares muy transitados;
  • Evita usar el ascensor y escoge las escaleras, aunque sean muchos pisos;
  • En un evento lleno de gente, elige situarse cerca de las salidas o dónde suele haber menos gente;
  • Siente pánico si se cierra una puerta en la habitación donde está o se bajan del todo las persianas.

Los síntomas pueden incluir:

  • Sensación de falta de aire.
  • Sudoración.
  • Latidos acelerados.
  • Falta de aliento o hiperventilación.
  • Temblores.
  • Dolores u opresión en el pecho.
  • Aturdimiento o desmayos.
  • Náuseas.
  • Mareo.
  • Sensación de  pavor, terror, pánico.
  • Sensación de muerte inminente.

La ansiedad provoca dos reacciones: en el plano psicológico y fisiológico; ambas áreas cursan de forma que mientras más nos preocupamos, más adrenalina liberamos y, mientras más palpitaciones percibimos, más nos preocupamos. De esta forma se crea un círculo vicioso del cual solo se puede salir si tomamos el control de la situación conscientemente.

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¿Por qué las personas que la padecen no se tratan?

La claustrofobia es una de las fobias específicas con una prevalencia más alta, sin embargo, no todas las personas con claustrofobia buscan ayuda profesional para superar su problema. Existen varias razones que explican esto último:

  • Muchas de estas personas “evitan activamente” las situaciones o lugares cerrados.
  • La mayoría de personas desconocen que este problema puede llegar a desaparecer con un tratamiento apropiado.
  • La persona suele buscar ayuda sólo cuando su problema interfiere de un modo notable en su vida (trabajo, familia, relaciones sociales, etc.).
  • Muchas personas con esta fobia se han resignado y han aprendido a vivir con su problema.

La única manera de superar la claustrofobia, al igual que sucede con otras fobias, es enfrentarse a las situaciones temidas hasta aprender que ese peligro no es real. Con ello, conseguiremos que la ansiedad descienda a niveles normales sin tener que escapar o huir de la situación que provoca la fobia.

Tratamiento psicológico clásico de la claustrofobia

  1. Formación:Consiste en una explicación de qué son, por qué se originan, cómo se mantienen, y cómo funcionan las fobias y en concreto, la claustrofobia.
  2. Entrenamiento en técnicas para reducir la ansiedad:Se enseña a la persona  diferentes técnicas que le ayudará a controlar su ansiedad. Se entrena en técnicas de relajación, de respiración, de visualización y de cambio de pensamientos negativos por positivos.
  • Entrenamiento en respiración: Es una técnica de relajación que consiste en aprender a cambiar un patrón de respiración rápida por uno de respiración lenta. Ante situaciones de alta ansiedad, una respuesta común es hiperventilar, y con ello podemos provocar la aparición o intensificación de toda una serie de síntomas que prolongan e intensifican la ansiedad. Se enseña a la persona una forma de respiración más lenta para ayudar a afrontar la situación de una forma más serena y eficaz.
  • Entrenamiento en relajación: Consiste en el entrenamiento de la tensión y relajación voluntaria de los diferentes grupos de músculos. Si aprendemos a relajar esa tensión muscular, aprenderemos a reducir y controlar nuestro nivel de ansiedad.
  • Cambio de pensamientos: Cuando algo nos sucede, el modo en que lo interpretamos, es decir, el significado que le demos, va a determinar cómo nos vamos a sentir respecto a esa situación. En ocasiones, hacemos interpretaciones erróneas, y ello nos lleva a sentimientos de malestar. Con las técnicas de cambio de pensamientos intentamos poner a prueba hasta qué punto estábamos acertados o equivocados en nuestra interpretación de la situación. Además, se aprende modos alternativos de pensar acerca de lo que nos ocurre, lo que conducirá a sentimientos menos perturbadores y nos permitirá afrontar mejor esas situaciones.
  • Visualización: es una herramienta muy útil para conseguir un mayor control mental, en las emociones y en el cuerpo así como para efectuar los cambios deseados del comportamiento.  Consiste en aprender a relajarse e imaginar vívidamente diferentes situaciones, al mismo tiempo que generamos control en nuestras emociones, sensaciones, comportamientos…
  1. Eliminar la anticipación.El siguiente paso es trabajar para combatir la tendencia instaurada en la persona con esta fobia, de hacer predicciones y anticipaciones negativas sobre lo que va a pasar al entrar en un espacio cerrado (no poder moverse, asfixiarse…). Para ello se emplean técnicas cognitivas dirigidas a reducir la ansiedad ante incertidumbre, aprender a saber esperar y ver cómo se desarrollan los acontecimientos, emitiendo el menor juicio previo posible.
  2. Exposición a las situaciones temidas:En primer lugar se explica en qué consiste esta técnica y cómo se va a aplicar. La exposición consiste en ir abordando de manera gradual y progresiva las situaciones que producen miedo y ansiedad, permaneciendo en ellas hasta que el miedo o la ansiedad empiezan a perder intensidad. En el tratamiento para la Claustrofobia, se elabora una jerarquía individualizada de las situaciones temidas que la persona va a tener que ir afrontando progresivamente.

 

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Consejos para prevenir la claustrofobia

Para aquellos que se han visto involucrados en un espacio cerrado, donde se sufren altos niveles de ansiedad y pensamientos catastróficos del tipo “me falta el aire” o “si entro ahí me muero”, hay que recordarles que es algo que se puede aprender a superar. Además, es conveniente que la persona que sufre claustrofobia, siga también las siguientes recomendaciones para prevenir el problema:

  1. Antes de entrar en un espacio cerrado, párate y respira profundamente.
  2. Cuando te sientas tenso/a en un espacio cerrado, centra tus pensamientos en visualizar mentalmente imágenes agradables previamente entrenadas.
  3. Si vas acompañado o hay otras personas en el lugar que te genera ansiedad, habla con ellas de cualquier tema, por muy banal que sea.
  4. Si tarda mucho en abrirse la puerta, o empieza a subir el calor en el lugar donde te encuentras, recuerda qué es lo que vas a hacer una vez que llegues a tu destino.
  5. Para coger confianza con las situaciones temidas, cuando te enfrentes a ellas es conveniente que, al principio, vayas acompañado de una persona conocida que te transmita tranquilidad, ya sea un familiar o un amigo.
  6. Para que te sientas más tranquilo/a en dichas situaciones, introduce el número de los bomberos o de urgencias en tu teléfono móvil. Con esto, ganarás en confianza al saber que pueden llamar si lo necesitan.

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Consejos para limitar los efectos de la claustrofobia viajando

Claustrofobia viajando en coche

Muchas personas con claustrofobia se sienten incómodas en viajes largos por carretera. La gran ventaja de este transporte es poder parar y salir del vehículo cuando se desee. Haz las paradas que consideres necesarios para estirar las piernas y despejarte. Además, dado que la claustrofobia es una condición provocada por la mente, muchas veces el hecho de saber que tenemos control sobre las paradas y salidas durante el viaje es suficiente para evitar tener un ataque de ansiedad.

Claustrofobia viajando en tren

Los viajes en trenes de largo recorrido tienen una gran ventaja debido a que los asientos son más espaciosos y cómodos y se puede caminar por los distintos vagones tranquilamente. Además, muchos trenes ofrecen una película durante el viaje, lo que supone otra distracción.

Claustrofobia en barco

A muchas personas con claustrofobia les preocupa sentir ahogo en los pequeños camarotes de un crucero. La ventaja está en las diferentes actividades activas y sedentarias que se ofrecen en dichos transportes y en la gran cantidad de espacios abiertos de los que dispone.

Es más difícil sentir claustrofobia en la cubierta del barco, ya que la brisa del mar y el espacio son muy reconfortantes. Elegir un camarote cómodo y hacerse con las distintas partes del barco son las claves para evitar la claustrofobia en el mar.

Claustrofobia viajando en autobús

Los autobuses de largo recorrido suponen un gran reto para personas que sufren claustrofobia. Los asientos son pequeños y hay muy poco espacio para las piernas. Se puede empezar por viajar por rutas menos populares y a horas menos concurridas.

Esto, puede ayudar a realizar un viaje de larga distancia en autobús. También resulta útil llevarse un buen libro o música relajante para poder perderse durante las horas del viaje.

Claustrofobia viajando en avión

Viajar en avión puede ser especialmente difícil para los claustrofóbicos, porque una vez arriba no hay salida posible. No obstante, cuenta con la ventaja de ser el transporte más seguro, además de su rapidez en llegar al destino.

Es importante elegir el asiento con mucho cuidado según la preferencia que tengamos (pasillo o ventana), llegar con tiempo de sobra, dejar todo preparado días antes, controlar la dieta y dormir lo suficiente en los días previos al vuelo.

Claustrofobia en el ascensor

Lo creas o no, los ascensores son bastante seguros. Los ascensores modernos tienen una gran cantidad de elementos de seguridad, muchos de ellos duplicados, de modo que si uno de ellos falla hay otro que está listo para actuar. Es raro que alguien se quede atrapado en un ascensor por un período prolongado de tiempo.

Es importante mantener la calma si te encuentra en un ascensor. Hay que saber que hay suficiente aire en el interior de un ascensor ya que entra y sale por las rendijas, es algo que muchas personas no se dan cuenta.

Además, los ascensores tienen botones en ellos etiquetados como “ayuda” o “Alarma”, dónde al pulsar alguien llegará a sacarte con la mayor rapidez posible.

 

claustrofobia-blog un pedacito de psicología

Conclusión

El miedo que no se afronta, se propaga rápido como el fuego y se va extendiendo. Si no te expones a los estímulos temidos y continúas evitándolos, lo más probable es que se extienda hacia otras situaciones, y poco a poco irá limitando tu vida cotidiana.

Algunas personas piensan que la mejor manera de enfrentarte a tu fobia es haciéndolo de golpe, de una vez, pero por algo se llaman fobias… No es tan fácil para quien lo experimenta.  Por ello, date tiempo, no te juzgues por tenerlo o por no poder controlarlo y cuando creas que estás preparado/a, enfréntate a él.

Si quieres vivir sin miedo, no tienes por qué hacerlo solo, pregunta a un profesional, consúltanos

¿Y tú, has padecido o padeces claustrofobia? Cuéntanos tu experiencia en los comentarios.

Lorena Honrubia

Lorena Honrubia

“Desde que tengo uso de razón, me he dedicado a la ayuda de las personas que lo necesitaban, dentro de mis capacidades, tanto a personas de mi entorno como a desconocidas. Esto fue lo que me impulsó a dedicarme a la psicología. Para mí ha sido una gran satisfacción poder convertir esa vocación en mi profesión. "

40 Comments

  • María René Baldiviezo dice:

    Teóricamente el artículo coincide con muchas cosas que he vivido y sean posibles causas de esta claustrofobia me gustaría superarla tuve dos percances viajando en avión …en una ocasión se agotó el oxigeno del avión lo que le llaman despresurizacion de cabina en otra tuve que usar el tobogán de emergencia para bajar del avión ya que en el ala o la turbina había fuego….viaje algunas veces más y de repente apareció este miedo…y no me volví a subir en un avión hace 20 años .Si pueden ayudarme por favor… quizá algún ejercicio real…es decir que pueda estar a mi alcance… gracias.

    • Lorena Honrubia dice:

      Hola María René, entiendo perfectamente que después de los dos sucesos que te han ocurrido tengas miedo a viajar en avión. Te recomiendo que acudas a un profesional para trabajar con los pensamientos y las imágenes/recuerdos que derivaron de estás situaciones. El mejor ejercicio, es observarte a ti misma y tratar de averiguar esos pensamientos que mantienen ese miedo para cambiarlos (tanto en el momento en que ocurrieron los percances como después cuando piensas en coger un avión). Un saludo

  • Jose Ernesto Ibañez Molano dice:

    Soy una persona de 74 años y estoy sintiendo problemas cuando llego a sitios cerrados, desde luego que tambien sufro de ansiedad, por favor existen terapias para prepararlo a uno cuando tiene esta clase deproblemas? Asi como un aprende a nadar, a correr y otras displinas, exiten procedimientos para enfrentar estos problemas?

    • Lorena Honrubia dice:

      Hola José Ernesto. La respuesta a tu pregunta es sí. Existen terapias para afrontar la ansiedad en situaciones concretas. Como bien dices, se puede aprender todo. Te recomiendo que elijas a un buen profesional que te guíe en este camino y te enseñe las herramientas y técnicas adecuadas. Sobre todo decirte que, con constancia y trabajo se consigue enfrentarte a la ansiedad y controlar sus síntomas. Un saludo

  • maileth dice:

    hola soy claustrofobica le temo a la oscuridad siento mucha asfixia cada vez que se va la luz esto es horrible desde que tengo uso de razon sufro de eso quisiera alguna recomendacion para superar este miedo…

    • Lorena Honrubia dice:

      Hola Maileth, te recomiendo que indagues en tu interior y encuentres qué es a lo que tienes miedo de la oscuridad exactamente y de dónde viene ese miedo. Una vez lo localices, tendrás que trabajar en cambiarlo. Si no llegaras a encontrarlo o no pudieras cambiarlo, te recomiendo que pidas ayuda de un profesional que te sirva de guía. Un saludo.

  • Luz T Trillo dice:

    Hola, soy luz, el miedo de no poder respirar cuando mi pareja me tapa hasta la cabeza con una manta por jugar, me da sintomas de sudoracion de las manos , siento como si no sintiera aire, respiracion muy rapida y me da ganas hasta de llorar por la desesperacion de quitarme la manta de encima. No me acuerdo si en mi infancia he tenido algun incidente de lo q me pasa. Gracias.

    • Lorena Honrubia dice:

      Hola Luz, no es necesario haber sufrido algún incidente en la infancia o a lo largo de nuestra vida para “activar” el miedo. Podría haber surgido también de un aprendizaje por observación (ya sea que has visto alguna imagen o escuchado alguna noticia dónde alguien se asfixiaba). ¿Te ocurren estos síntomas también en otras situaciones? ¿Qué pensamientos te vienen? (Por ejemplo, no puedo respirar, necesito salir de aquí, me voy a ahogar, etc.). Si son éstos u otros pensamientos parecidos, debes trabajar con ellos, ver qué hay detrás de ellos (es decir, de dónde vienen y qué quieren decirnos) y cambiarlos adecuadamente. Ten en cuenta que el miedo nos protege, si lo usamos correctamente. Un saludo

  • Mariano gabriel Svetliza dice:

    Buenas noches, mi nombre es Mariano y queria comentarles que sufro de claustrofobia desde niño pero lo podía controlar pero hace mas o menos 3 meses me hice una resonancia y me metieron denteo del tubo y aguante 20minutos y pedi que por favor me saquen y desde ese momento es como que quede sensible y cuando me acuerdo me da una sensación de inestabilidad. Me gustaria saber que tengo que hacer.
    Muchas gracias

    • Lorena Honrubia dice:

      Hola Mariano. Considero que deberías mirar qué tipo de pensamientos estabas teniendo cuando estabas dentro de la máquina de resonancia y si tienen relación con los que tenías cuando eras pequeño. Una vez localices estas dos cosas, analízalos para ver qué tienes que cambiar. Es complicado saber qué pensamientos están provocando ese miedo ya que no tienen por qué ser los primeros que se nos pasa por la cabeza, puede que estén más profundos y haya que indagar para encontrarlos y cambiarlos.
      El momento de inestabilidad cuando lo recuerdas es normal porque has relacionado una situación con el miedo por lo que al recordarla, traes de nuevo esa emoción. Debes desunir esa emoción con esa situación, es decir, el miedo es la emoción que evoca peligro y tú lo has atribuido al espacio cerrado. Debes reconfigurar eso para que tu mente vea que en esa situación no hay un peligro real y deje de activar el miedo. Espero haberte ayudado. Un saludo.

  • Consuelo Linaje dice:

    Nunca fui miedosa ni tuve claustrofobia hasta que fui sometida a una prueba radiológica dentro de un aparato muy pequeño, del que pedí a gritos que me sacaran. También tenía unas abrazaderas que me sujetaban tobillos y muñecas y me pusieron una especie de “careta” muy cerca de la cara y el cuello.
    Desde entonces no puedo soportar ningún tipo de espacios pequeños en pruebas de este tipo, camas literas cercanas al techo, o similares.
    Qué puedo hacer?

    • Lorena Honrubia dice:

      Hola Consuelo, entiendo lo que te ocurre, no es nada agradable que te hagan una prueba con esas características. ¿Te explicaron antes en qué consistía y qué iba a suceder? Deberían haber tenido más cautela a la hora de hacerte esa prueba tan extrema, dándote pautas para poder sobrellevarla sin ocasionar este malestar que ahora tienes y que se ha generalizado.
      Yo empezaría recabando pensamientos que te vienen cuando recuerdas esa situación o te enfrentas a alguna similar. Ver si son objetivos y útiles o son extremistas y hacen que aumente la ansiedad de la situación, en cuyo caso hay que eliminarlos.
      Superar la ansiedad tras situaciones de este estilo lleva su tiempo y aplicar progresivamente exposición con relajación y respiración diafragmática, entre otras. Te recomiendo que te pongas en manos de un profesional porque exponerte de golpe y sin la supervisión de un especialista puede ser contraproducente. Espero haberte ayudado. Saludos.

  • Lucía dice:

    Hola, qué tal? Te cuento que creo tener algún grado de claustrofobia. Me resulta desagradable subir a pisos muy altos, pienso que no voy a poder salir y me empieza a dar una sensación rara en las piernas, también transpiro y respiro mal. Lo mismo en ómnibus de viaje largo, en el metro, aviones, en el teatro cuando quedo lejos de la salida. Quisiera poder realizar esas cosas tranquila, sintiéndome bien. Agradezco cualquier colaboración. Saludos! Lucía.

    • Lorena Honrubia dice:

      Hola Lucía, ¿te ha ocurrido algún ataque de pánico/ansiedad alguna vez en estas situaciones? Digamos que en un punto de tu vida relacionaste esas situaciones con peligro real ,pero si observas bien estas situaciones que indicas no suelen ser peligrosas por sí mismas. Si quieres realizar con normalidad las situaciones que me comentas, debes eliminar ese condicionamiento al peligro. Para ello, tendrías que crear un plan de afrontamiento junto a un profesional y que te vaya guiando en el cambio de pensamientos correspondientes y enfrentándote progresivamente a las situaciones temidas. Espero haberte ayudado. Un saludo

  • lily dice:

    hola buenas tardes mi nombre es lily hace 8 meses mi pareja m dejo y sufri un bochorno en la calle x q su actual pareja llego a mi ksa tube 3 subidas d tensión fuerte y a raíz d eso estoy sufriendo d ansiedad depresión y
    claustofobia le temo a la noche m ahogó durmiendo si s va la luz m siento
    asfixiada el encierro del
    metro no lo puedo usar
    dios es horrible siento cosas extrañas en mi cabeza y temor lo q mas m angustia es los ahogos w m dan m puedes ayudar x favor estoy con sociólogo pero las consultas don cada 3 y 4 meses siento q no m hace nada tengo 48 años ayudame y no duermo m cuesta mucho dios soy d Venezuela y la situación también m afecta x qno s consigue los medicamentos m mdndaron pastillas para dormir para la ansiedad y no hay ayudeme x fsvor

  • Yngrid dice:

    Hola el 21 de noviembre del 2017 fui operada de emergencia de un tumor en el ovario y una apendicitis, desde pequeña he sufrido de claustrofobia, pero desde esa operación, creo que mi nivel de claustrofobia se incremento, ahora me da miedo entrar en el metro, estar en lugares cerrados, siento que me ahogo, que puedo hacer.

    • Lorena Honrubia dice:

      Hola Yngrid, lo primero sería averiguar de dónde viene tu fobia ya que comentas que desde niña la padeces y luego saber el por qué esa operación ha hecho que aumente tu miedo y se generalice a otras situaciones como ir en metro. Ya que tu nivel de miedo se ha incrementado hace relativamente poco tiempo, te recomiendo que actúes lo más pronto posible. La mejor forma de actuar es ponerte en manos de un profesional haciendo terapia psicológica enfocada a las fobias, trabajando tus pensamientos y emociones, además de exponerte de forma gradual y guiada a las distintas situaciones que te provocan esa claustrofobia. Si necesitas más información, te podemos ayudar.

      Decirte que, afortunadamente, la claustrofobia así como cualquier fobia, tiene solución. Es un trabajo por ambas partes, tanto de la persona que lo padece como del profesional. Y con trabajo, esfuerzo y paciencia se puede solucionar.

      Un saludo y espero haberte sido de ayuda.

  • A. dice:

    Hola.
    Me he animado a escribir mis sensaciones al leer el articulo y verme reflejada sin duda alguna.
    Tengo claustrofobia desde hace años y recuerdo que cuando era pequeña no me pasaba. Subía en ascensor sola, sin problema. Pero desde hace unos años, soy incapaz. Tiemblo de pensar que tengo que viajar en avión (que no hago) o tengo que entrar en un ascensor.
    Tengo que viajar en un par de meses en avión a un destino a 2h de aquí y ya ni duermo pensando en eso.
    Sé que no pasa nada y soy consciente de que es muy seguro, pero verme allí arriba encerrada, me supera.
    Voy intentando visualizarlo y proyectar en mi mente pensamientos positivos para tranquilizarme y lo consigo, pero al rato, cuando soy consciente de que voy a tener que pasar ese mal trago, vuelve la ansiedad.

    Sé que solamente en mi esta la solución; supongo que tendré que viajar para ganarle la batalla a la Claustrofobia, y que ella no pueda conmigo.

    Gracias por leerme.

    • Lorena Honrubia dice:

      Hola, gracias por animarte a comentar tu situación.
      Supongo que ir en avión será, sino la máxima, una de las situaciones que más ansiedad te produzca. Te recomiendo que en estos meses te expongas a situaciones que te generan menos ansiedad y vayas venciendo tu miedo poco a poco. Es normal que al visualizarte en esa situación te genere ansiedad ya que pasas de no exponerte a hacerlo con la de mayor nivel.

      Apunta todos los pensamientos que te vengan e intenta cambiarlos, si te siguen viniendo, busca una distracción potente para ti para cortar ese bucle de pensamientos negativos y así dejar de darle el exceso de importancia que les estás dando.

      Como bien dices, la solución esté en ti y que seas consciente de esto, es un gran paso y el inicio de un cambio si lo continúas. Te animo a que sigas trabajando con tus pensamientos y logres vencer esa ansiedad!

      Un saludo y espero haberte ayudado.

  • Camilo dice:

    Hola
    Tengo 30 años desde hace un año sufro de este temor a los lugares cerrados. Especialmente el tren y el avión, no he tenido eventos traumáticos relacionados con situaciones relacionadas al encierro, solo un día en hora pico estaba en el metro “tren” y empecé a sudar, se me aceleró el ritmo cardíaco y sudoración excesiva. Desde ese día todo cambio.
    Mi pregunta es: tiene solución esta sensación o por el contrario debo aprender a vivir con ella?
    Gracias

    • Lorena Honrubia dice:

      Hola Camilo, gracias por contar tu experiencia. La respuesta es Sí tiene solución aunque con trabajo y paciencia. Antes de nada, quiero que sepas que la ansiedad no se puede ir de tu vida ni la de nadie porque es un mecanismo de defensa que tenemos y nos ayuda a sobrevivir. El problema es que se ha activado, en tu caso, en una situación que por sí misma no es peligrosa pero que tu cerebro ha interpretado que sí lo es. Por lo que ahora tienes que deshacer esa conexión entre el miedo y el tren.

      Espero haberte ayudado.
      Un saludo.

  • Belen dice:

    Hola, la verdad que, hasta hace poco no ponía nombre a lo que me pasaba pero creo que soy claustrofóbica.
    Me asusta el hecho de estar en un sitio y no poder moverme. Por ejemplo, quedarme encerrada en un baño sin salida por debajo o por arriba (nunca me cierro el pestillo); o el hecho de estar en un sitio con mucha gente y pensar que no puedo salir de ahí… y lo que más me preocupa este año…soy opositora y en Julio tengo las oposiciones, el hecho de estar sentada sin poder hablar con nadie, quieta y sin poder levantarme me hace ponerme muy nerviosa. He tenido exámenes de levantarme porque me entraban sudores fríos, calientes, me faltaba el aire…Y la verdad, que me juego mucho en este examen por lo que, no me gustaría que por una situación así, echara todo el trabajo por la borda. Muchas gracias

    • Lorena Honrubia dice:

      Hola Belén, veo que te ocurre en varias situaciones y probablemente se irán añadiendo otras si lo dejas pasar. Te recomiendo que acudas a terapia y aprendas a trabajar con tus pensamientos y emociones para que puedas ir exponiéndote de forma gradual a las distintas situaciones que comentas. Sobre todo, porque tienes esa fecha importante en Julio y si tienes esa parte superada, podrás centrarte en lo que de verdad importa que es el examen. Decirte, que si trabajas con la ayuda correspondiente, podrás realizar de nuevo esas situaciones que antes eran sin angustia ni ansiedad.

      Un saludo y espero haberte ayudado!

  • Belen dice:

    Hola…
    Y donde puedo acudir? Soy de Valencia y la verdad que se me queda un poco grande esto, nunca me lo había planteado.
    Muchas gracias

  • Agustina dice:

    Hola tengo 23 años y hace 5 años que sufro de claustrofobia… No puedo subirme a los ascensores, me cuesta muchísimo viajar en micro y no puedo asistir a lugares muy llenos de gente. Lo que siento en esas situaciones es una sensación de asfixia. Me dificulta en mi vida cotidiana, ya que dejó de hacer muchas cosas por esta fobia. Hubo un tiempo en que como vino se fue, o quizá no le prestaba tanta atención… Hace dos meses sentí esa sensación de nuevo, al extremo de no poder cerrar la puerta del cuatro (vivo en un departamento con rejas, por lo que si quisiera salir por la ventana tampoco podría) quisiera ayuda!

    • Lorena Honrubia dice:

      Hola Agustina, gracias por comentar. El problema con las fobias es que al interferir en nuestras vidas cotidianas y asustarnos con todo lo que conlleva, les prestamos mucha más atención y las convertimos en el centro de nuestras vidas. Realmente son un miedo asociado a ciertas situaciones que aparentemente no son peligrosas y la clave está de deshacer esa asociación que, en algún momento y por un motivo determinado, asociamos. Te recomiendo que hagas terapia para saber cómo actúa y que adquieras las herramientas necesarias para exponerte a esas situaciones sin la fobia.

      Un saludo! Espero haberte ayudado.

  • Ma.del rosario Morales dice:

    padezco. Clautrofia mi nivel es angustiante antes intentaba subir a un elevador pero sufría mucho .pero ahora ya no lo soporto .nada más de pensar q puedo quedarme encerrada me da temblor me super angustia

    • Lorena Honrubia dice:

      Hola Mª del Rosario, ¿cuándo empezaste a no poder subir en ascensores? ¿Te ocurrió algo o viste a alguien que le ocurría en alguno? ¿En otras situaciones también te ocurre?
      Independientemente de cómo se originó tu miedo, es recomendable que mires tus pensamientos y veas de qué tipo son para poder cambiarlos y poder empezar a exponerte a distintas situaciones que te generan claustrofobia.
      Un saludo!

  • Tere dice:

    Hola, hace tiempo empecé a notar bastante incomodidad ante la restricción de movimientos, cosas como no poder estirar las piernas en el cine, en el teatro, en el transporte. Lo que en un principio era incomodidad se ha tornado en ansiedad. Me pongo muy nerviosa y se me acelera el corazón teniendo que evitar la situación inmediatamente. Intento estar en los pasillos o cerca de la salida. No le había dado importancia hasta ahora, que han aparecido otros momentos de ansiedad al estar rodeada de gente en un concierto, al subir en el metro y el otro día, por primera vez, en un ascensor. Necesito tener espacio a mi alrededor, tener la certeza de que podría estirarme si quisiera hacerlo o de salir de la multitud inmediatamente si me encuentro mal o si se produce una situación inesperada, de lo contrario, me falta la respiración, me da mucho calor y me mareo. Pensar en que el metro o el ascensor pudieran pararse en cualquier momento estando rodeada de gente y en no poder salir me provoca pánico. No he sufrido ninguna situación traumática en espacios cerrados. Tengo 33 años y hasta ahora no me había ocurrido nada parecido. Me preocupa que lo que me sucede vaya a más y que en algún momento no pueda controlarlo, ¿puedo estar desarrollando claustrofobia?

    • Lorena Honrubia dice:

      Hola Tere, probablemente estés desarrollando claustrofobia por lo que me comentas. Lamentablemente, si no trabajas sobre tu miedo y ansiedad, se puede ir extendiendo a distintas situaciones que evoquen los síntomas de este trastorno.
      Dicho esto, quiero tranquilizarte ya que tiene solución. La terapia cognitivo-conductual está recomendada para tratar fobias ya que se trabaja con pensamientos que provocan el miedo irracional y ansiedad conjuntamente con una exposición gradual y progresiva en distintas situaciones que los evocan. Necesitas adquirir las habilidades necesarias para que vuelvas a naturalizar esas situaciones y no avancen.
      Un saludo!

  • claudia dice:

    tengo 29 años y delos 15 años mas e menos que no me subo a un asensor porque quede atrapada quiero perder el miedo , estube en tratamiento pero la verdad no sirvió de nada sigo con el miedo y no soy capas de subirme a un asensor .. que puedo hacer ayuda porfabor

    • Lorena Honrubia dice:

      Hola Claudia, ¿en qué tipo de tratamiento estuviste? Nosotras trabajamos con la terapia cognitivo-conductual, que es el más recomendable en el caso de las fobias (aunque no el único claro). Solemos trabajar los pensamientos y emociones junto con la exposición gradual y jerarquizada. Te recomiendo localizar y analizar los pensamientos que te están produciendo los síntomas para cambiarlos por otros más adaptativos.
      Un saludo!

  • Julia dice:

    Hola.. Hace ya bastantes años que no logro subirme a un ascensor, tuve un par de episodios a los 13 o 14 años en uno, en el cual se fue la luz, hasta ahora (28) no me había preocupado mucho el tema, pero me encantaría superarlo, vivo en un edificio,en un piso (no de los más altos claro) pero cada vez que me acerco sola me veo Incapaz.

    • Lorena Honrubia dice:

      Hola Julia, si quieres superar tu miedo debes enfrentarte a él pero siempre con las pautas adecuadas y sabiendo cómo controlar la ansiedad que te va a venir cuando te estés exponiendo. Yo te recomendaría la terapia cognitivo-conductual que es con la que nosotras trabajamos y tenemos constancia que funciona. Si tienes alguna duda sobre la terapia, puedes consultarnos al email directamente: psicoterapia.serendipia@gmail.com

  • Ricardo dice:

    Yo nunca padecí la claustrofobia de hecho durante mi vida practiqué espeolología, viajé en avión sin pensar en el espacio reducido o si ocurría un accidente, he tenido que estar dentro de un tanque de guerra en pleno verano, algo si es cierto y es que siempre he tenido predilección por los espacios abiertos por ejemplo disfrutar de una vista panorámica con montañas siempre ha sido muy placentero para mi. No fue hasta después de 2014 en que logré superar una crisis de sacrolumbagia que me tuvo en cama por 9 meses sin caminar y tuve que recurrir a la ayuda de un amigo siquiatra porque no me atrevía a caminar y para trasladarme calculaba minucisamente el trayecto y los lugares donde me podía sentar; lo que recuerdo es que me preocupaba mucho no poder eliminar algún obstáculo por la limitación física. Actualmente convivo con la claustrofobía y decidí decirlo abiertamente a mis colegas de oficina inclso en un local convenié realizar modificaciones al cierre de modo tal que yo dominara la apertura de la puerta.
    Soy un profesional bien calificado con un buen empleo y rechazo la idea de volar en avión pero se que va a llegar el momento y quizás pierda posibilidades importantes. Gracias

    • Lorena Honrubia dice:

      Hola Ricardo, gracias por contar tu testimonio sobre esta fobia.En muchos casos, hay un desencadenante que provoca el temor a no controlar la situación y la evitamos cada vez en mayor medida. La consecuencia puede ser muy diversa, pero sí es cierto que se pierden muchas posibilidades al limitarnos.
      Habrá situaciones más cotidianas que sí afecten a tu día a día y otras, que serán pocas veces a las que te tengas que enfrentar y no afecten tanto. De cualquier manera, está en tus manos tomar el control de tu vida y decidir enfrentarte a esas situaciones complicadas.

      Un saludo.

      • Ricardo dice:

        Gracias, después le comento acerca de los pasos que tengo planeado dar, tengo un gran amigo que es un psiquiatra de alto nivel, así que voy a tratar de iniciar un programa con él, me voy a mantener en contacto con usted

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