Cómo dormir bien

Para la mayoría de la gente, una buena noche de sueño es una experiencia maravillosa y energizante. Dormir bien viene a ser como tomarse unas pequeñas vacaciones para recargar el depósito de energía física y psicológica.

como-dormir-bien-blog-un-pedacito-de-psicologia

Salimos de este estado alterado de conciencia revitalizados, con una actitud positiva respecto de la vida y mejor preparados para cumplir con las tareas cotidianas. Una buena noche de sueño es algo absolutamente natural que solemos dar por hecho.

Por el contrario, las personas que no duermen bien acaban hablando del sueño como alguien que está pasando privaciones habla de la falta de alimento, de agua o de sexo. Si tenemos insomnio o dificultades para dormir, estamos en buena compañía, porque más de uno de cada tres adultos se queja de insomnio, mientras que otros mucho lo sufren en silencio.

¿Alguna vez has tenido una mala racha con el sueño? ¿Has pasado una o varias noches durmiendo mal o sin dormir? Aquí van algunos consejos que te ayudaran a dormir bien en las malas noches, y que además también pueden ayudarte a mejorar la calidad de tu sueño aunque no tengas problemas.

Consejos para dormir bien

1.Duerme sólo lo que necesites para sentirte descansado durante el día siguiente.

Restringir el tiempo que permaneces en la cama te ayuda a consolidar y profundizar tu sueño. Permanecer en la cama durante períodos de tiempo excesivamente prolongados conduce a un sueño fragmentado y ligero. Levántate a la hora acostumbrada a la mañana siguiente, independientemente de cuán poco hayas dormido.

2. Levántate a la misma hora todos los días, 7 días a la semana.

Un horario regular para levantarte de la cama por la mañana regulariza las horas de consolidación del sueño por la noche y ayuda a establecer tu “reloj biológico”.

3. Haz ejercicio físico con regularidad.

Planifica los horarios para hacer ejercicio de modo que lo hagas 3 horas antes de ir a la cama. El ejercicio facilita el inicio del sueño y su profundidad.

4. Asegúrate de que tu habitación sea cómoda y carezca de luz o de ruido.

Un ambiente para dormir que sea confortable y carente de ruidos reducirá la probabilidad de que te despiertes durante la noche. El ruido que no te despierte podría también perjudicar a la calidad de tu sueño. Disponer de alfombras, cortinas de aislamiento y mantener la puerta cerrada puede ser de ayuda.

5. Asegúrate de que la temperatura de la habitación en la que duermes sea agradable durante la noche.

El exceso de calor o de frío en el ambiente puede perjudicar al sueño.

6. Haz las comidas regulares y no te acuestes con hambre.

El hambre puede trastornar el sueño. Algún bocado ligero antes de acostarte (especialmente carbohidratos) pueden ayudarte a dormir, pero evita los alimentos grasientos o “pesados”. Tal vez te interese el artículo “Fortalece tu alimentación

7. Evita el consumo excesivo de líquidos al anochecer.

Reducir el consumo de líquidos minimizará la necesidad de acudir al baño por la noche.

8. Reduce o elimina el consumo de productos con cafeína.

Los alimentos y bebidas con cafeína (café, té, cola, chocolate) pueden generar dificultad para conciliar el sueño, despertares nocturnos y un sueño ligero. Incluso la cafeína consumida durante las primeras horas del día puede afectar sobre el sueño de la siguiente noche.

9. Evita el alcohol, especialmente por la noche.

Aunque el alcohol pueda ayudar a las personas tensas a conciliar el sueño, provoca despertares nocturnos posteriormente.

10. El tabaco puede afectar al sueño.

La nicotina es un estimulante. Trata de no fumar por la noche cuando tengas dificultades para dormir.

11. No lleves tus problemas a la cama.

Planifica un tiempo anterior, durante la tarde, para resolver tus problemas o para organizar las actividades del próximo día. Las preocupaciones pueden interferir con la conciliación del sueño y producir un sueño ligero.

12. No hagas esfuerzos por dormirte.

Esto sólo agudiza el problema. En lugar de eso enciende la luz, sal de la habitación y haz algo diferente como leer un libro. No inicies una actividad estimulante. Vuelve a la cama únicamente cuando sientas somnolencia.

Hacer esfuerzos por dormirse tan sólo agudiza el problema de insomnio Clic para tuitear

13. Coloca el despertador bajo la cama o gíralo de modo que no puedas verlo.

Mirar la hora puede conducirte a sentirte frustrado, airado o preocupado, sentimientos que interfieren con el sueño.

14. Evita las siestas.

Permanecer despierto durante el día ayuda a conciliar el sueño por la noche.

Empieza a dormir bien

Si seguimos estos pasos y lo cumplimos durante una semana notaremos cambios en nuestro sueño y empezaremos a dormir bien, pero si no mejora nuestro sueño deberíamos consultar a un especialista en trastornos del sueño para que nos ayude a mejorar y comprender nuestro sueño. Una alternativa a la medicación es la terapia psicológica para dormir bien, que ha demostrado ser igual de eficaz y mantiene los beneficios a largo plazo, además sin efectos secundarios.

¡Síguenos en Facebook y Twitter!