¿Tienes miedo a volar? Enfréntate a la Aerofobia

 

¿Tienes miedo a volar? ¿El miedo que sientes a subirte a un avión te impide utilizar este medio de transporte y disfrutar de unas buenas vacaciones o incluso acudir a reuniones profesionales?

A pesar de que este miedo parezca poco limitante debido a la baja frecuencia con la que muchas personas cogen aviones, es más habitual de lo que pensamos. Esta fobia afecta a un número importante de personas en nuestra sociedad, alrededor de un 10% de la población adulta suelen evitar volar en un avión. En muchos casos este miedo puede incapacitar e imposibilitar su utilización en caso de necesidad por motivos laborales, familiares, de ocio o de cualquier otra índole.

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¿Qué es la Aerofobia o Miedo a Volar?

La aerofobia o miedo a volar, se define como un miedo persistente, anormal e injustificado a volar en aviones por temor a que estos tengan un accidente o no puedan salir en caso de necesitarlo. Esta fobia afecta muchísimo en la vida de aquellos que dependen de volar ya sea por trabajo o por cuestiones familiares.

La edad media en la que surge esta fobia suele estar en torno a los 27 años. A medida que maduramos nos damos cuenta de lo vulnerables que somos y pensamos más a menudo en qué podría ir mal. Buscamos modos de mantener el control y evitamos situaciones que no podemos controlar.

Según estadísticas del Departamento de Transporte de Documentos de Estados Unidos (“National Transportation Statistics”) de Junio de 1985, el transporte aéreo es veintinueve veces más seguro que la conducción automovilística.

Ante estas estadísticas y sabiendo que el avión es el trasporte más seguro, ¿por qué la fobia a volar en avión es superior a la que presentan otros medios de transporte mucho menos seguros que los aviones? Se puede pensar que el miedo a volar es lógico puesto que el ser humano no vuela, por lo que es considerada una situación antinatural. Sin embargo, tampoco podemos correr a 120, 200 ó 300 km/hora como lo hace un coche o moto y aún así usamos estos transportes diariamente. Es evidente, que la fobia a viajar en carretera es mucho menor que la de viajar en avión. Pero, ¿por qué?

Esto se debe principalmente a que cuando conducimos, a menudo, nuestra atención está repartida en diversos puntos (pensamos en otras cosas o mantenemos una conversación con otra persona). Además, tenemos muy automatizada la conducción y esto es gracias a una parte de nuestro cerebro llamada amígdala, que vigila lo que está ocurriendo. Si sucede algo inesperado, ésta libera hormonas de estrés que llaman nuestra atención y nos obligan a concentrarnos en lo que está pasando. En cambio, durante el vuelo toda nuestra atención está focalizada en los síntomas de nuestra ansiedad y en pensamientos negativos. Sin olvidar que no somos los pilotos del avión, por lo que no tenemos el control del la situación y esto agrava nuestra inseguridad.

A pesar de que sabemos que el avión es el medio de transporte más seguro, el cielo no es un medio natural para nosotros, lo que conlleva a que nos sintamos inseguros e intranquilos. Además, las noticias de accidentes en aviones suelen ser impactantes porque implica la muerte de la totalidad de pasajeros y tripulantes. En consecuencia, incluso para aquellos que no padecen un miedo o una fobia a este medio de transporte, les genera cierta inseguridad o molestia.

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Causas del Miedo a Volar o Aerofobia

El miedo a volar es una variante de la ansiedad que causa un gran sufrimiento a quién tiene que coger un avión. Puede estar causada por varias otras fobias y miedos:

  • Miedo de espacios cerrados (claustrofobia), como la cabina de un avión.
  • Miedo de alturas (acrofobia).
  • Sensación de no tener el control (ya que no se maneja el avión como ocurre con los automóviles).
  • Miedo de tener ataques de pánico en ciertos lugares, donde el escape sería difícil o embarazoso (agorafobia).
  • Miedo a las turbulencias. Los aviones están preparados para resistir mucho más. Es como quedarse atrapado en un atasco: molesto pero no peligroso.
  • Miedo de volar encima de agua o volar durante la noche.
  • Miedo a morir en un accidente.
  • Ver películas en las que hay accidentes aéreos puede ser un desencadenante en una persona muy empática.
  • Desconocimiento sobre la aeronáutica. La mayoría de las personas, piensan que un avión se sustenta gracias a sus motores y que si falla un motor, el avión puede caer en picado. Esto es falso, un avión puede volar e incluso llegar a aterrizar sin motores gracias a su morfología y la pericia de los pilotos.
  • Las noticias sobre accidentes aéreos también ponen su granito de arena en el miedo a volar.

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Síntomas de la Aerofobia o Miedo a Volar

Los elevados síntomas que la persona puede llegar a experimentar se pueden plasmar en diferentes áreas:

A nivel del sistema fisiológico

Se da un aumento importante de las reacciones del cuerpo y tienen que ver con: taquicardias, sudoración, enrojecimiento, palidez, malestar estomacal, sequedad de la boca, diarreas, vómitos, dificultad para respirar, temblores, etc.

A nivel del sistema motor

Se producen conductas de evitación o escape. Cuando la persona se ve en la situación temida se produce una intención de evadir el sufrimiento generado por la misma como modo de huida.

A nivel cognitivo

Se produce una evaluación catastrofista de la situación a la que la persona se va a enfrentar así como de las propias capacidades y habilidades. Puede tener fallos de memoria, distorsión de la percepción, irritabilidad, dificultad para pensar, concentrarse o tomar decisiones, negatividad y pesimismo.

Además, a nivel observable, las personas que sufren de aerofobia pueden llegar a llorar, realizar movimientos que manifiestan intranquilidad (rascarse, tocarse una misma zona del cuerpo, etc.) o incluso quedarse paralizados.

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El Tratamiento del Miedo a Volar

El miedo a volar en avión es un miedo aprendido por diversas causas, es decir un aprendizaje inadecuado que debe ser desaprendido mediante una eficiente intervención terapéutica para, paralelamente, aprender una nueva forma de reaccionar y sentir ante la situación de volar. De tal forma que, ésta se convierta en una actividad normal, incluso divertida y placentera.

Respecto al tratamiento a llevar a cabo en el caso de padecer miedo a volar, es importante destacar la necesidad de iniciar un proceso terapéutico que dote a la persona de las herramientas adecuadas para enfrentarse a la situación de volar de la manera más adaptativa posible.  Entre las técnicas a aplicar destacan las siguientes:

  • Relajación muscular progresiva: el objetivo es ser consciente de cuánta tensión se ha generado en los músculos para eliminarla gradualmente. Observar dónde se está ejerciendo la tensión muscular e intentar relajarse al espirar. Ir aumentando la contracción para luego relajarla. En este vídeo puedes ver cómo se realiza:

  • Exposición: la exposición al elemento temido resulta vital para poder asumir volar sin la sensación de pánico, siempre de forma gradual y progresiva.
  • Pensamientos negativos Vs positivos: debemos tratar de evitar los pensamientos negativos reforzando aquellas instrucciones positivas que nos hagan centrarnos en la realidad del momento y rebajar así la inquietud que podamos estar sintiendo.
  • Ejercicios de control de la respiración, tales como:

La técnica de respiración abdominal que consiste en concentrar la respiración, que ha de ser lo más lenta y suave que podamos, en la zona abdominal, hinchando esa parte al inspirar y hundiéndola al espirar. Para afianzarla, resulta útil poner una mano encima del vientre, justo debajo del ombligo, porque sabremos que lo estamos haciendo bien si la mano sube y baja con la respiración. A continuación te muestro un vídeo explicativo de esta técnica:

La técnica de la respiración completa que consiste en realizar una inspiración más profunda de lo habitual pasando por todos los niveles el aire (clavicular, costal y abdominal), reteniendo el aire entre 5 y 10 segundos y luego espirarlo lentamente. Esta técnica se recomienda para afrontar situaciones de gran ansiedad. En este vídeo puedes aprender a realizarla:

  • Parada del pensamiento: se trata de captar uno a uno los pensamientos negativos que llegan a la mente y detenerse a analizarnos para así poder acabar sustituyéndolos por otros más positivos.
  • Educación e información: informarse sobre el funcionamiento de los aviones así como de estadísticas respecto a vuelos, accidentes, etc. puede ayudar a la gente a superar la naturaleza irracional del miedo a volar y a sentirse más seguros.
  • Entrenamiento en imaginación: la visualización positiva de los pasos a dar para volar (desde la salida de casa hasta el aterrizaje) nos ayudará a sentirnos más seguros.
  • Distracción: consiste en buscarse un entretenimiento para cuando llegue el momento de la ansiedad. Leer, escuchar música, escribir, etc. son buenos entretenimientos durante un vuelo.
  • Reírse: es sencillo y está al alcance de todos. Es tan fácil como tratar de sustituir un pensamiento negativo por algo que nos resulte gracioso o nos saque una sonrisa. La risa y la ansiedad son antagónicas, es decir, no se pueden dar al mismo tiempo, por lo que se puede utilizar una para combatir a la otra. En este caso, la risa para paliar la ansiedad.

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Consejos para Tener un Vuelo más Agradable

  1. Viaja acompañado: siempre ten a tu lado alguien de confianza para apretarle la mano en los momentos de más tensión (despegue, aterrizaje, turbulencias). No olvides que la tripulación está para ayudarte.
  2. Comparte tus miedos: si llegaras a sentir miedo dentro del avión, puedes compartir lo que sientes con una azafata o acompañante.
  3. Evita el estrés: es recomendable dejar todo preparado para tu vuelo (equipaje, documentación, etc.) algunos días antes y llegar con suficiente antelación al aeropuerto. Así no tendrás que correr a último momento. Trata de dormir bien la noche anterior, así estarás bien descansado.
  4. Cuida tu alimentación: no tomes bebidas que contengan cafeína (café, bebidas cola). Toma mucha agua durante el vuelo, ya que ésta disminuye ligeramente la adrenalina. También es recomendable consumir previamente alimentos con hidratos de carbono, que ayudan a estimular el sueño.
  5. Siéntete cómodo: vístete con ropas cómodas y en caso de usar colonia que sea muy suave.
  6. Saber que el famoso Síndrome de la Clase Turista (trombosis en los miembros inferiores) sólo puede aparecer en vuelos de larga duración y que evitarlo es muy sencillo: camina y levántate cada cierto tiempo.
  7. Con turbulencias, coloca la almohada, la manta o un abrigo doblado sobre el abdomen y ajusta fuertemente el cinturón de seguridad. Con esto, disminuirá la sensación desagradable de los movimientos gravitatorios y antigravitatorios. Recuerda que la turbulencia no reviste ningún peligro.
  8. Saber que la fila de emergencia es la más cómoda. Conviene sentarse en la parte delantera, zona en la que los movimientos son menos bruscos y el nivel de ruido disminuye.
  9. Evitar los asientos de la ventanilla: de esta manera se evitan estímulos que pueden provocarnos ansiedad (valorar la altura a la que estamos, comprobar que los motores funcionan, etc.)

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Conclusiones sobre el Miedo a Volar

Cabe destacar que hoy en día las probabilidades de que ocurra un accidente aéreo son mínimas si se comparan con los miles de vuelos que cruzan continuamente el espacio aéreo. De esta manera, viajar en avión se convierte, sin duda, en el medio de transporte más seguro (muy por encima del coche, moto, tren, etc.). Aún así, en todos aquellos casos en los que el miedo incontrolado implique no poder usar este medio para desplazarse, es recomendable poner los medios terapéuticos  adecuados cuanto antes para no sentirse limitado al respecto.

“¿Por qué contentarnos con vivir a rastras cuando sentimos el anhelo de volar?”

Helen Adams Keller.

¿Y tú, has padecido o padeces de aerofobia o miedo a volar? Cuéntanos tu experiencia en los comentarios.

 

Te recomiendo estos tres libros para superar tu miedo a volar:

  • “Cómo superar el miedo a volar”. Carr, Allen. Editorial Espasa, 2002.
  • “Feliz vuelo: o como perder el miedo a volar”. Javier del Campo Martin; Luisa del Campo Cobos. Editorial Planeta, 2002.
  • “Volar sin miedo: técnicas probadas para perder el miedo a los aviones”. Duane Brown. Editorial Amat, 2008.