¡Aventúrate, Conoce tu YO Sexual!

Somos muchos los que nos preguntamos sobre el secreto para mejorar nuestra vida sexual e intentamos buscar recetas prodigiosas que nos lleven al éxtasis… pero es que dicho secreto ¡somos nosotros! Así que para de buscar en lugares recónditos, ¡tú eres la respuesta! ¡Conoce tu yo sexual!

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“El sexo es una de las nueve razones para la reencarnación, las otras ocho no son tan importantes” 

Henry Miller

Bienvenido, me congratula acompañarte a través del intelecto sexual en este artículo de psicología. Y puede que te estés preguntando… ¿y qué es el intelecto sexual? Bien, mi compañera ya habló sobre la inteligencia sexual, así que no me voy a parar en explicarla. Mi función va a consistir en llevarte de la mano, a través de una serie de pasos, para que conozcas y desarrolles uno de los componentes cruciales para llegar a ser un inteligente sexual, hasta llegar a conocer tu yo sexual.

 

Objetivo: La Consciencia Sexual. El Yo Sexual

Uno de los grandes pasos, y el más importante, consiste en desarrollar nuestra consciencia sexual, es decir, en conocerse a sí mismo en el aspecto sexual del ser humano. Qué nos excita, qué nos atrae, qué nos perturba, qué nos extraña, qué nos resulta difícil de hacer o de pensar… Ésta es una ardua tarea, lo sé. Pero esta tarea es la más placentera de todas, y, créeme, eso ¡te lo puedo asegurar!

Es aquí donde los terapeutas sexuales te podemos encaminar. Recuerda, ¡no estás solo en este camino! Ya que la Terapia Sexual también sirve para entender bien nuestro yo sexual, las pautas de nuestros deseos, necesidades, preferencias, temores, fines, traumas,… y esto es fundamental para generar el maravilloso paso hacia el éxtasis. Sólo hay que atreverse, y tú tienes cara de valiente. ¡Adelante!

“Preocúpate de conocerte a ti mismo, que es la lección más difícil del mundo” Cervantes, El Quijote

Nuestro yo sexual es una parte extraordinariamente valiosa de nuestra personalidad; por tanto, negarla, obviarla, descuidarla… es un tremendo error. Tenemos la obligación de cuidar de ella porque forma parte de nosotros, y nos acompaña y acompañará el resto de nuestra vida.

Desde aquí pretendo darte las pinceladas de los pasos a seguir para conseguirlo. Pasos que aunque parecen fáciles de explicar, no son tan fáciles de llevar a cabo. Así que ten presente que siempre podrás encontrar ayuda de los profesionales para poder lograrlo, no te vengas abajo en su práctica. ¡Pide ayuda si es necesario!

Paso 1: Analizar

El primer paso para hacerlo es analizar nuestra sexualidad, ya que nos va a ayudar a eliminar obstáculos para conseguir nuestra propia felicidad sexual y, de esta manera, revelar lo que de verdad deseamos y lo que de verdad preferimos y así llegar a conocer nuestro yo sexual.

Esta es la clave para que podamos adquirir las habilidades interpersonales necesarias que nos hacen relacionarnos con los demás. Pues si nos conocemos a nosotros mismos, podremos compartir nuestra sexualidad con nuestra pareja y forjar relaciones satisfactorias… y, así, ¡poder llegar al Edén de los placeres!

Paso 2: Conocer y aceptar

La clave de todo ello está en el conocimiento y la aceptación de nuestro yo sexual, algo que también mejora la autoestima. Pues el sexo es divertido y liberador, pero también una cuestión muy personal. Nuestro yo sexual es tan único como nuestra huella dactilar (o nuestro ADN). Y como ya he comentado anteriormente, éste consiste en todos nuestros verdaderos y sanos impulsos y preferencias, siempre acompañado de todo lo que hemos aprendido sobre la sexualidad en el núcleo familiar, a través de la cultura que nos envuelve y de nuestras experiencias pasadas.

A lo largo de la vida todos hemos tejido nuestra propia historia formada por relaciones que han condicionado nuestros deseos, que han originado miedos, inseguridades, creencias y expectativas, y que al mismo tiempo han generado residuos de culpa y de vergüenza. Todos estos factores configuran nuestros deseos sexuales y determinan nuestra propia conducta. Un entresijo de redes que se influyen entre sí y las cuales no son nada fáciles de analizar, aunque el esfuerzo merece la pena… bueno, no, ¡merece el gusto!

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Por ello, te animo a que hagas Terapia Sexual si no consigues dar este paso tu solo. Pero, sobre todo, te animo a que te atrevas a darlo y no pierdas la paciencia en él. El tiempo invertido reporta una recompensa muy grata… ¡y deliciosamente placentera!

Paso 3: Derogar mitos y falsas creencias

Gran parte de la confusión que impera en nuestra sociedad sobre la manera de conseguir una vida sexual sana y plena, deriva del hecho de centrarnos, en relación al sexo, como sociedad y como individuos, sólo en nuestra conducta y no en nuestros pensamientos, sentimientos y emociones que la acompañan. Y esto es un… ¡error!

En realidad, el factor clave para conseguir una buena vida sexual no es lo que hacemos en la cama, sino lo que pensamos en ella. Es decir, aquello que pasa por nuestra cabeza cuando estamos desarrollando la actividad sexual (o, como se dice más coloquialmente, estamos en plena faena) y que, a menudo, no somos conscientes de ello.

“Sé amigo de ti mismo y tu «yo» te dejará en libertad para amar a tu prójimo”

Tony de Mello

 

Conclusión: Desarrolla el Intelecto Sexual

¡No procrastines más! Es cierto el dicho aquel de que “el tiempo es oro”, y cuanto antes empieces a conocerte sexualmente, antes obtendrás resultados satisfechos y satisfactorios. El conocimiento de nosotros mismos es algo fundamental para desarrollar nuestro intelecto sexual porque:

  • Nuestras experiencias pasadas pueden influir en nuestra conducta sexual de una manera que puede que no seamos capaces de entender.
  • Nuestras necesidades afectivas insatisfechas pueden impedir que tengamos la vida sexual satisfactoria que deseamos.
  • Nuestras creencias no cuestionadas sobre lo que deberíamos sentir o desear o lo que nos debería agradar pueden ocultar nuestros deseos sexuales reales.

Ahora es tu turno, ¡te toca a ti! Ya tienes todas las claves para descubrir y desarrollar el secreto que albergas en ti mismo, en tu yo sexual. Y no lo olvides, si necesitas ayuda en este laborioso camino, no dudes en pedir ayuda a un terapeuta sexual. El camino es más fácil con la ayuda de los demás, y, además, nos darán la visión objetiva que necesitamos para nuestro avance.

La verdad nos liberará y nos permitirá descubrir lo que nos gusta y lo que preferimos. Por tanto, debemos comprobar con regularidad si respetamos y cultivamos nuestro propio yo sexual… y, como resultado, encontraremos una vida sexual más auténtica, plena y placentera. Te advertí que no era una tarea fácil, pero es un billete al mundo de los placeres. ¡Atrévete a entrar!

“No es que no nos atrevamos porque las cosas son difíciles, las hacemos difíciles cuando no nos atrevemos” (Séneca)