Parejas

¿Ser o no ser tu amante emocional?

By 20 enero, 2017 10 Comments

¿Qué ocurre cuando te das cuenta del vínculo tan fuerte que has desarrollado con una persona? ¿Qué pasa cuando sientes que podrías contarle cualquier cosa, que te preguntas en cada momento qué estará haciendo, habláis casi a diario durante horas, no podéis pasar más de unos pocos días sin saber el uno del otro y que cuando te hablan de él/ella te da un vuelco el corazón… pero esa persona NO es tu pareja?

Es más, tú o él/ella o los dos tenéis pareja. En ese momento es cuando te das cuenta: eres o tienes un/a amante emocional.

 

¿Qué es ser un/a amante emocional?

Todos hemos escuchado alguna vez la palabra “amante” y la hemos relacionado con aventuras sexuales fuera de una pareja o matrimonio. De hecho, así nos lo ha pintado siempre el cine, las series o la literatura: una tercera persona que aporta a uno de los miembros de la pareja el sexo que dentro de ésta escasea o es inexistente (soliendo acabar ahí su cometido o quizá, en algunos pocos casos, desarrollando una historia de amor consecuentemente tras compartir una serie de encuentros).

Todo se resumiría en eso: relaciones sexuales repetidas aparentemente sin sentimientos ni vida en pareja, pero ¿y si esas relaciones carecen de un carácter puramente sexual? ¿Y si solamente es un vínculo afectivo?

Si mantener relaciones sexuales no es la principal motivación, estaríamos hablando de un/a “amante emocional”, es decir, una persona con la que se establece un fuerte vínculo sentimental sin un objetivo sexual.

Este tipo de relación suele comenzar como una inocente amistad, que nadie vería mal ni como algo obsceno, y que suele derivar a un poco de flirteo o coqueteo que va evolucionando hasta convertirse en un sucedáneo de una relación sin compromisos.

 

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Si no hay sexo, entonces ¿cómo podemos decir que no se trata solamente de una casta amistad? Principalmente, porque hay evidencias claras de ello.

Por un lado, esta persona “especial” será del género que te atrae (según tu orientación sexual) y lo más seguro es que sea alguien que hayas conocido o entablado amistad relativamente hace no mucho (cuando digo “no mucho” es que no forma parte de tu círculo cercano de amistades de toda la vida).

Por otro, sólo hay que pensar en tu mejor amigo/a y compararlo con esa persona. Seguramente muchos de los comportamientos que tengas con tu mejor amigo/a, los tendrás con él o ella, pero también tendrás otros muchos que no:

  • Hablar casi diariamente (charlas “infinitas”).
  • Desear veros con frecuencia (y, si no lo hacéis, sentiros mal o con cierto “mono”).
  • Realizar confesiones que sólo realizarías a personas muy cercanas (y a esta persona no la conoces desde hace tanto como para contarle algo así).
  • Os mostráis afecto ya sea en persona como por chateo (por ejemplo: mucho contacto físico en persona o muchos iconos de corazones y besitos en WhatsApp).
  • Existe un tonteo visiblemente acusado (incluso llegando a ser percibida tal complicidad por la gente de vuestro alrededor).
  • Es la primera persona a la que contarías una novedad o algo que te ha puesto triste.
  • Te sientes mal por llevar a cabo este tipo de “amistad” (uno de los dos tiene pareja).
  • Consideras que tu o su novio/a estaría molesto/a si pudiera leer vuestras conversaciones o veros cuando estáis juntos.
  • Sentís atracción por el otro y sabéis que es recíproco.

La gran “excusa” o argumento para no sentirse tan culpable o para justificar dicha relación es que no hay sexo y, por lo tanto… ¿no hay cuernos?

Deberíamos, entonces, pensar dónde empiezan los límites de la infidelidad. Obviamente si las conversaciones que estáis manteniendo no podría verlas tu o su pareja, es por un claro motivo. No hablamos de solamente lo que habláis, sino también de cómo lo hacéis. Si alguno de vosotros siente culpa o intención de ocultar vuestra relación de “amistad” es porque socialmente no estaría bien vista y seguramente sea porque podría considerarse infidelidad. La persona que sabe que solamente es cosa de amigos no sentiría esos remordimientos o no intentaría ocultar la relación públicamente.

Si has llegado hasta aquí es porque sospechas que eres o que tienes un/a amante emocional. Sólo tienes que escoger tu opción y así comprobarlo.

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Tengo un/a amante emocional

Si has escogido esta opción, es porque crees que esa persona importante para tu vida, probablemente se haya convertido en una parte fundamental para tu relación de pareja sin haberte dado casi cuenta.

Si tienes pareja estable y deseas que lo siga siendo, quizá te preguntas por qué tienes un/a amante emocional.

Esa pregunta tiene fácil respuesta: tienes una carencia en tu relación que esta persona “especial” aporta y complementa.

Según la Teoría Triangular de Robert Sternberg, el amor tendría tres componentes principales: la pasión, la intimidad y el compromiso.

Como pasión entendemos aquel deseo intenso o atracción sexual por el otro, un anhelo profundo y una necesidad física. Por otro lado, la intimidad sería aquel vínculo, conexión o autorrevelación que surge como afecto gracias al deseo de dar, recibir y compartir con el otro. Por último, el compromiso se reduce a la decisión de mantener ese amor y crear un proyecto de futuro juntos,  haciéndole frente a las adversidades que se puedan presentar.

Esta teoría afirma la existencia de diferentes tipos de amor según los componentes presentes o la ausencia de ellos, siendo el “amor consumado” la suma de los tres.

Un/a amante sexual aportaría a uno de los miembros la pasión que se ha perdido en la pareja, mientras que, un/a amante emocional, la intimidad principalmente. El único componente que siempre estaría vigente en la relación de pareja sería el compromiso (de no ser así, no la habría).

Ser o tener amantes se ha catalogado como algo despreciable, inmoral o traicionero, aunque también algunos se atreven a afirmar que tener un/a amante hace fortalecer una relación, pues suple las carencias de ésta, como ya hemos comentado.

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A parte de porque completa o complementa nuestras carencias y aspectos que faltan en la pareja, ¿por qué mantenemos a nuestro/a amante emocional y no rompemos esa relación que no nos termina de llenar?

En ocasiones se deberá a que hay hijos de por medio y se tema dañarles o que se vean envueltos en esta trama de familia desestructurada, por lo que se prefiere mantener la estabilidad que proporciona este sistema. También se puede temer a hacerle daño a la pareja, pues obviamente se le sigue queriendo y se le tiene cariño.

Quizá también se deba, sobre todo si la pareja lleva muchos años junta, al miedo a romper con esa “comodidad” que dan los años, el haber establecido una rutina o pautas de pareja o por no tener ganas de comenzar una nueva relación desde cero.

Si a todo esto añadimos lo desagradable que es comunicar el fin de la relación a familiares y amigos (y las posibles consecuencias que puede traer esto, sobre todo si se comparten amistades), la probabilidad de querer seguir manteniendo ese noviazgo o matrimonio que no nos llena, aumenta.

¿Cómo comprobar si tengo un amante emocional?

La doctora y psicóloga Shirley Glass investigó y escribió sobre los amantes emocionales en su libro “Not Just Friends” (“No sólo amigos”). En él publica un simple cuestionario para que tú mismo puedas comprobar si podrías tener un amante emocional:

“¿Tu amistad se ha convertido en un affair emocional?

*Basado en el cuestionario original (“Has your friendship become an emotional affair?”)

Responde “sí” o “no” a cada pregunta.

  • ¿Le cuentas más sobre tu día a tu amigo/a que a tu pareja?
  • ¿Le comentas tus sentimientos negativos o detalles íntimos sobre tu relación a tu amigo/a, pero no a tu pareja?
  • ¿Tu pareja es consciente del grado de intimidad que tienes con tu amigo/a?
  • ¿Te sentirías cómodo/a si tu pareja escuchara una conversación mantenida con tu amigo/a?
  • ¿Te sentirías cómodo/a si tu pareja viera uno de los encuentros que tienes con tu amigo/a?
  • ¿Crees que existe tensión sexual en esa amistad?
  • ¿Tú y tu amigo/a os comportáis de forma diferente cuando estáis juntos a cuando estáis con más gente?
  • ¿Estás enamorado/a de tu amigo/a?

Suma un punto para cada “sí” en las preguntas 1, 2, 6, 7 y 8, y un punto por cada “no” en las 3, 4 y 5.

Si has puntuado cerca de 0, sólo es amistad.

Si has puntuado 3 o más, quizá no sois solamente amigos.

Si has puntuado 7-8, definitivamente tenéis un affair emocional.

Tengo un amante emocional y ahora, ¿qué?

Si sospechas o estás seguro/a de que tienes un/a amante emocional lo primero de lo que debes de ser consciente es que existen tres personas en esta relación y pueden verse dañadas una, varias o todas, por lo que hay que ser cuidadosos.

Piensa y sé sincero/a contigo mismo/a y con tu relación. Observa desde fuera cómo lo estáis viviendo tanto tu pareja como tú, realiza una introspección y valora lo que tienes y lo que te falta (u os falta) y si realmente quieres seguir con él/ella. Probablemente estaréis pasando por una mala época (primera o ya repetida), pero también es posible que estés encerrándote en la única posibilidad de seguir manteniéndola por los miedos que hemos hablado anteriormente.

¿Realmente te compensa seguir esta relación? Si la respuesta es “sí”, podrías intentar rellenar con tu pareja el hueco que te falta, sin necesidad de recurrir a otras personas que lo hagan. Prueba a solucionar y luchar por la relación, si ese es tu deseo. Párate a pensar qué posibles soluciones puedes acatar y haz todo lo posible por conservar y mejorar el bienestar de ambos.

Por supuesto, existen todo tipo de parejas y visiones y hay quién desea y no le molesta tener un/a amante emocional fuera de la pareja. Si es ese tu caso, para evitar posibles problemas y sufrimientos futuros quizá debas ser honesto/a y justo/a con tu amante emocional.

Por ello, no engañes ni ocultes tu relación y plantéale y explícale tu situación a tu amante emocional y deja que sea él/ella quien decida si quiere mantener esa relación contigo teniendo todas las “normas del juego” presentes, pues podría sentirse engañado/a cuando descubriera la “verdad”.

Toma una decisión con respecto a tu vida y sé consecuente con ello, pero, de nuevo, recuerda que sois tres en esta relación y ninguno se merece pasarlo mal y sufrir.

 

Soy un/a amante emocional

Si, por otro lado, has escogido esta opción, seguramente creas que te has convertido en el/la amante emocional de alguien con pareja. Tú eres esa tercera pieza de un puzzle de dos y, déjame que te sea honesta al decírtelo: probablemente eres uno de los factores que sostienen esa pareja.

Sabiendo que somos un “complemento”, ¿por qué lo somos o nos conformamos siendo solamente amantes emocionales? Esta pregunta sólo puedes responderla tú mismo/a, pero seguramente tenga que ver con las siguientes razones:

  • “Es lo mejor que tengo ahora mismo”: No tienes pareja ni has encontrado el amor, por lo que prefieres tener este tipo de relación a no tener nada (o si la tienes, también crees que te falta algo que complementa esta persona que tiene pareja también).
  • “Prefiero esto a no tenerle”: Te gusta esa persona y prefieres tenerla a medias a no tenerla (y/o tienes la esperanza de que su situación sentimental cambie y forme una relación en serio contigo).
  • “Nunca nadie se va a fijar en m픓No voy a conseguir nada mejor”: A veces te menosprecias pensando que no le puedes gustar a nadie más (y te conformas con esto) y/o crees que no vas a encontrar a alguien como él/ella.
  • “Si le digo lo que siento, se acabó todo”: Te has enamorado de esta persona y tienes miedo a confesarle tus sentimientos y perderlo “todo”, por lo que prefieres seguir tal cual.
  • “Sabía que había algo, pero no creía que pudiera ser su ‘amante’”: Hasta ahora no eras consciente de que eras su amante emocional. Sentías que había una complicidad especial, pero no te habías parado a pensar lo que suponías para su situación.

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Soy un amante emocional: consejos de supervivencia para sufrir menos.

Si crees que eres su amante emocional, tengo que ser sincera y comunicarte que estás en una posición algo arriesgada, pues eres vulnerable a querer algo que no te pueda o quiera dar esa persona con pareja. Obviamente esto es una decisión tuya y tú eliges tu camino, pero me gustaría aprovisionarte de unos consejos para no salir dañado/a:

  • Sé claro/a y pide que sea claro/a contigo. Si necesitas aclarar vuestra situación que te diga lo que hay. Sé que tienes miedo a hacer preguntas por si se acaba lo vuestro, pero créeme, seguir en la incertidumbreno te va a ayudar a aliviarte pues intentarás indagar y sacar conclusiones con lo que veas (y recuerda que solamente él/ella sabe lo que siente y piensa y puedes confundirte con lo que tú creas). Sólo así podrás tener algo que hasta ahora crees que no has tenido: la posibilidad de elegir si seguir o no.
  • Si no te importa ser su amante emocional, sigue igual. Si te importa, corta. Si crees que estar en esta posición no te afecta, puedes seguir siéndolo, pero si notas ciertos celos,sufrimiento o necesidad de exigir más ¡cuidado!, podrías acabar pasándolo realmente mal. Llegados a un punto en el que te empiece a afectar el no saber a dónde va lo “vuestro”, quizá sea el momento de “la charla”.
  • Sé realista y no te hagas ilusiones. Cuidado con hacerte castillos en el cielo, con pensar que dejará a su pareja por ti y seréis felices, porque puede que ese momento no llegue nunca. Date cuenta de que si todavía sigue con su pareja es porque tiene motivos para mantenerla y, es más, quizá tú estás ayudando a que sigan juntos aportándole a él/ella lo que le falta con su pareja.
  • Sé honesto/a contigo. No sufras por alguien que sólo te quiere a mitad o no quiere arriesgarse por ti. Valóratey piensa que podrías tener todo lo que tienes pero mejorado, es decir, teniéndolo todo: sin restricciones, sin límites, sin otras personas, sin sentirte como el segundo plato o como chico/a para un rato,… Si decides seguir adelante, aun sabiendo a lo que te arriesgas, tendrás que aceptar las consecuencias, ya sean positivas o negativas.

 

Para terminar, me gustaría hablarte a ti, a quién me lee:

El amor es algo bonito y que, si es correspondido, llega a ser lo más maravilloso que puedas encontrar, al mismo tiempo que puede ser un arma letal que puede hacer mucho daño.

Sé sincero/a contigo mismo/a y con los demás, ama sin límites ni miedos, regala tus momentos y recibe momentos, toma decisiones y sé consecuente con ellas, pero sobre todo: sé feliz.

Haz aquello que realmente te haga feliz, sin complementos ni cumplimentando nada, siendo un todo para ti y para quien tú quieras.

Tras todo lo expuesto, me gustaría lanzar una pregunta que creo que es interesante plantarse: ¿dos personas que se atraen podrían ser sólo amig@s o sería imposible resistirse?

María Cartagena

María Cartagena

La psicología ha sido desde el principio una devoción sin la que no imagino mi vida ni la de los demás, puesto que es algo que siempre nos ha acompañado, nos acompaña y lo hará en un futuro. La Psicología es la ciencia que estudia al ser humano con unos ojos científicos, pero con un “alma” pasional.

10 Comments

  • Dave dice:

    Estoy completamente de acuerdo con este artículo, de hecho me considero un “amante emocional”. Hace un tiempo tuve un fugaz “affair “, pero luego de que ella terminara conmigo me dijo que podíamos seguir siendo “amigos”. Luego manteníamos conversaciones diarias de hasta tres horas, pero llegó el momento que le dije que me había enamorado de ella y que yo entendía que era mejor mantener distancia por que no me sentía bien en esta situación. Ella dijo que aceptaría lo que le dije pero se ha mantenido llamándome casi todos los dias y francamente me resulta difícil acabar con esto. He llegado a pensar que esta “amistad” ha ayudado en su relación con su esposo, la cual estaba deteriorado cuando tuvimos el affair.

    • María Cartagena dice:

      Hola Dave, lo primero: muchas gracias por escribirnos y animarte a compartir tu experiencia.
      Probablemente pase lo que crees, que estás reforzando/reparando su relación con su pareja.
      Si eres consciente de que tus sentimientos son diferentes a los suyos, quien tiene todas las de salir perdiendo eres tú, pues ella está en una posición “cómoda” y eres tú el que no tiene nada cuando ella desaparece.
      Te animo a que tomes la decisión que creas más beneficiosa para ti (que no tiene por qué ser la que más te gustaría, que seguramente será continuar manteniendo la relación con ella) y sigas adelante con lo que decidas.
      Tienes que empezar a ponerte en primer lugar y a preguntarte qué es lo que realmente quieres y te mereces. ¡Mucho ánimo!

  • Junio dice:

    Hace 6 meses empecé con una relación de este tipo, “amante emocional”…decir que los dos estamos casados y con hijos…
    Nos conocimos hace más de 20 años y siempre hubo una atracción pero nunca pasó nada. Cada uno tomó caminos diferentes y nos hemos reencontrado después de todos estos años por casualidades del destino y ha surgido algo muy especial
    El hecho es que la relación cada vez se ha ido convirtiendo en algo más fuerte sentimentalmente y nos hemos enamorado.
    Hablamos continuamente, mensajes, y nos hemos dado cuenta que somos almas gemelas. El problema viene cuando me he dado cuenta que estoy sufriendo por no verlo y no poder estar con el pues vivimos en ciudades distintas y las obligaciones de cada uno lo impiden.
    No me agrada escuchar comentarios de su mujer.
    No quiero destrozar mi familia y el tampoco la suya pues los niños son pequeños y sufrirían mucho.
    Hace una semana le expuse el tema y le dije que yo lo estaba pasando mal y que preferia dejarlo y aunque lo quiera con el alma no puedo continuar con esto.
    El propuso no tener contacto para intentar cicatrizar la herida cuanto antes…
    No puedo olvidarlo y me gustaría volverlo a ver y sentir esas emociones que te hacen saber que VIVES
    Todos los días siento la necesidad de reestablecer el contacto aunque sea por mensaje
    Realmente me cuesta aceptar que se ha acabado
    Pero esto está pudiendo conmigo. Sigo sufriendo
    Cómo puedo padecer estar inmersa en una relación clandestina y cuando pongo los medios para evitar ese sufrimiento me siento peor por haber terminado con la relación?
    Se que él lo está pasando igual de mal…
    Que debería hacer?

    • Buenas Junio, lo primero: gracias por escribirnos y dejar tus inquietudes.
      Entiendo que te sientas agobiada por lo que me cuentas y, aunque me falta bastante información, puedo hacerme una idea de tu situación.
      Cuando llevas mucho tiempo en una relación, las cosas pasan a ser más “normales”, monótonas y cotidianas, un poco grises, y más cuando se tienen niños que hacen que los momentos de pareja se eliminen casi por completo (y más si son pequeños, por lo que comentas), pues requieren de atención y cuidados que imposibilitan llevar el ritmo de antes. Si a una vida en pareja casi inexistente (o pobre en momentos de calidad, ya sean de intimidad, de complicidad, sexuales,…) y “absorta” por los cuidados de los niños, le añadimos un puesto de trabajo u otras responsabilidades que te restan tiempo para ti y tu marido, el coctel puede ser abrumador…
      Entonces aparece alguien que te hace sentir lo que viviste con tu pareja al principio (o algo nuevo) y te despierta la necesidad de vivirlo, como si fuera un soplo de aire fresco, haciendo que esos momentos te saquen de esa vida monótona y falta de alegría.
      No sé si tu caso es así al 100%, pues me falta mucha información, como te digo.
      La cuestión es que esta persona te ha removido por dentro la necesidad de sentir y estás es una especie de “síndrome de abstinencia” de esas emociones.
      Pregúntate varias cosas, antes que nada:
      1) ¿Qué es lo que ocurre con tu marido? ¿Por qué no lo mencionas en tus dudas?
      Dices que no romperías tu matrimonio por tus hijos y los suyos, pero ¿qué hay de tu relación? ¿Podría solucionarse? ¿Seguirías con tu marido (en caso de no tener hijos) si eso que falta en la relación se rellenara o ya habrías roto porque no verías tu futuro con él?
      A veces nos aferramos a que nuestros hijos vivirán mucho mejor bajo un núcleo familiar “completo”, pues tendrán a papá y mamá en casa, pero ¿qué pasa cuando papá y mamá no son felices juntos? Eso también acaban viéndolo pues es difícil mantener todos los días la representación de pareja feliz si no es así y en muchos casos puede ser casi peor que vivir un divorcio.
      2) Piensa sobre si solamente lo que te ata a este hombre es lo que te hace sentir cuando habláis, os veis, etc o si también te gusta como persona por sus valores, su forma de ser,…
      A veces confundimos esto. La diferencia sería que, siendo solamente lo que te hace sentir, te serviría con “cualquiera” que te lo proporcionara (incluso tu marido) o si se trata de eso y de cómo es este hombre, hablaríamos de que es todo en él lo que te ha enamorado.
      En esta última opción, la única solución sería apartarte de este hombre que te despierta estos sentimientos, por la decisión que has tomado de que sería imposible lo vuestro, o continuar esta doble relación sabiendo que no hay ni habrá un compromiso por lo que os ata a vuestras respectivas parejas.
      3) Aunque no hubiera una tercera persona, ¿serías feliz en tu matrimonio? Tu decisión ha sido continuar con tu marido, si no estáis bien o lo percibes así, quizá entonces la mejor solución sea que acudáis a un profesional para llevar a cabo una terapia de pareja.
      Sé que son muchas cosas en las que pensar y plantearse y que ahora mismo estarás hecha un lío. Lo primero que necesitas es resolver estas dudas y otras que pueda haber para tomar una decisión y puedas ser feliz y avanzar. Si lo necesitas, puedes contactar con nosotras para ayudarte en el proceso.
      Mucho ánimo en tus decisiones.
      Un abrazo,
      María Cartagena

  • Junio dice:

    Muchas gracias por tu contestación…no la esperaba tan rápido.
    Con mi marido llevo 12 años y 4 de novios y no sé por qué pero falta chispa desde hace algún tiempo.
    No sabría decir si sería capaz de reconducir está relación matrimonial, probablemente con predisposición y trabajo lo haría.
    Con mi nuevo amor puedo decir que todo el me llena y por eso puedo decir que es mi alma gemela, pero también me confunde el hecho de ser una etapa de enamoramiento y en ese momento todo es magnífico y no sabría decir si con el transcurso del tiempo todas las facetas personales encajarían por parte de los dos.
    La relación paralela no es de mi agrado porque es compartirlo con otra persona ( y viceversa por el otro lado) y por eso he preferido pararla aunque me duela en el alma.
    He tenido que “modificar” mis horarios y condicionar algunas cosas para poder hablar por teléfono o contestar mensajes en horarios familiares y eso me crea angustia y es otro de los motivos por los que he decidido parar.
    Llevo casi una semana sin tener ningún contacto con el porque así lo decidimos, y también pienso que aunque el no esperaba esta decisión su orgullo masculino hace que quiera mantenerse sin contacto telefónico.
    Lo estoy pasando mal y por eso he buscado este tipo de ayuda pues esto no lo puedo compartir con nadie en mi entorno y necesito sacar estos sentimientos.
    Me pondré en contacto con vosotras porque sé que necesito ayuda.
    Muchas gracias

    • Gracias a ti por confiar en nosotras para ayudarte.
      Sí que son muchos años para una relación y más si no se “cuida” para que los sentimientos no desaparezcan o no llegue la monotonía. Amar o tener una relación no es algo que se nos enseñe, sino que vamos aprendiendo un poco a la marcha según las experiencias que vivamos y a veces esta inercia hace que lleguemos a un punto que no nos satisface.
      Si me permites “aconsejarte”, la predisposición a mejorar la relación tiene que partir del motivo por el cual lo haces. Quizá siempre es mejor que sea por un objetivo propio, pues lucharás más por conseguirlo (por ejemplo, querer mejorar la relación porque quieres a tu marido versus mejorar la relación por vuestros hijos). Obviamente, que tus hijos sean felices (y pensar que continuar con tu marido lo hará) es un gran motivo de peso pues que ellos estén bien te ayuda, pero eso significaría sacrificar tu bienestar por el de terceros y a larga puede pasarte factura. Resumiendo: que el motivo por el que dejar o seguir con tu marido parta por lo que ganas tú, pues eres la que va a trabajar en ello, que esa sea tu motivación.
      Entiendo lo que me dices de llevar una relación paralela y los esfuerzos que has tenido que llevar a cabo para mantenerla (de ahí parte tu agobio: el miedo a ser descubierta, la culpa, el agotamiento por organizarlo todo, etc).
      Si al final te animases, puedes contactarnos por el medio que prefieras (teléfono, WhatsApp, e-mail,…). Tienes todos los datos en el apartado “contacto” arriba en el menú. Estaremos encantadas de atenderte y ayudarte en el proceso de dudas que estás viviendo.
      Un abrazo

  • Joe dice:

    Primero que nada te felicito por tu pagina y las entradas que compartes, hace algún tiempo termine una relación muy larga, y desde hace casi un año he tenido 3 relaciones de este tipo, donde soy yo el que consuela, el que escucha todo lo que va mal con la relación y hasta llegan a decirme que les atraigo sin pasar de ese punto y siempre aclarando que soy su amigo, y hasta hace poco me di cuenta que se estaba convirtiendo en un patrón, y aunque según yo tengo muy claro que no quiero nada serio, vienen los celos y el sentimiento de ser un personaje secundario en todo esto, y esto hace que me sienta muy confundido y vacío ¿Que opinión me podrías dar de todo esto? Gracias.

    • Buenas Joe, muchas gracias por tus palabras. Nos alegra saber que estamos haciendo un buen trabajo con este blog.
      Necesitaría más información para ayudarte mejor, pero creo que me hago una idea de tu situación.
      Por lo que comentas, es posible que estés desarrollando un patrón de relaciones, sí (aunque como te comento, tendría que contar con más datos). Normalmente, nos acomodamos o acostumbramos a un tipo de relación y buscamos en la siguiente algo parecido porque es lo “normal” para nosotros (a no ser que conscientemente evitemos y huyamos de las situaciones similares a las vividas). Las personas tendemos a crear esquemas y a buscar la estabilidad, nos incomodan los cambios y las cosas diferentes, por lo que solemos rehusar a aquello que se sale de lo que consideramos “lo conocido” (de ahí eso de “más vale malo conocido que bueno por conocer”). Quizá por ello has creado esta repetición de patrón que comentas: pretendes, queriendo o sin quererlo, seguir manteniendo esa estabilidad conocida.
      Respecto a: si tienes claro que no quieres nada serio con estas personas, ¿por qué te molesta o te duele y tienes celos? Me podría aventurar a decir que es cuestión de autoestima. Me explico. Sabes cuál es tu papel o vínculo con esas personas y que no quieres una relación formal, pero te gusta saber que les atraes, tener su atención y que comparten contigo cosas, eso nos hace sentir deseables y atractivos a varios niveles. El problema viene cuando estas personas son las que te dicen que son ellas las que no quieren nada serio contigo. En cierta forma, te están rechazando y eso duele porque te hace sentir que no eres lo suficientemente bueno como para que dejen su relación y quieran empezar una contigo, aunque tú no lo quieras.
      Pese a todo esto, como te comento, me faltaría información y no sé si mis conjeturas serán verídicas al 100%. En caso de que quieras trabajarlo (y así nos aseguremos), sabes cómo contactarnos. De esta forma sacaremos conclusiones más seguras.
      Un abrazo

  • Ramiro dice:

    Hola Maria,
    Este articulo representa examente lo que estoy viviendo.
    Soy casado hace 8 años, un hojo de 3 y una de 4 meses.
    Hace 3 años conoci a una mujer en el trabajo y hasta el dia de hoy estoy enamorado de ella.
    Ya no trabajamos juntos pero nos escribimos y hablamos seguido.
    Ella es soltera y yo la apoye mucho en un momento de mucho dolor por una ruptura sentimental. Nunca ha pasado nada entre nosotros mas que largas conversaciones con un cafe o sentidos abrazos.
    Para colmo fue mi mujer quien nos presento. Yo crei no estar haciendo nada malo por lo que cuando me reunia con ella a comer o un cafe, se lo decia. Hasta que un dia mi mujer me hizo un escandalo por telefono justo cuando iba con esta amiga en mi auto, por supuesto se dio cuenta y me dijo que no queria problemas por lo que dejamos de hablar unos dias.
    La verdad yo no aguante y la busque insistentemente. Hoy seguimos hablandonos, escribiendonos y a veces nos juntamos por un cafe, pero ahora yo lo oculto a mi mujer.
    Pienso que ella no tiene sentimientos hacia mi como yo hacia ella, tal vez lo bloquea porque sabe que no es posible.
    Yo estoy destrozado porque no soy capaz de enfrentar un divorcio en este momento, amo a mis hijos y a mi mujer tambien pero la relacion ha cambiado y ha perdido mucha adrenalina.
    Mi amiga representa todo lo que podria querer en una persona. No dej de pensar en ella y preocuparme si esta bien, si llego a su casa, etc. A veces lloro en la ducha o sueño despierto con ella, incluso tengo celos cuando va a algun lugar o alguien la ve.
    Trato de pensar que debo hacer que mi matrimonio vualva a ser lo que era pero mi mujer parece haber cambiado.
    Lo peor es que cuando le planteo que debemos mejorar nuestra relacion ella parece no ver ningun problema.
    Por favor tu consejo, estoy sufriendo mucho.

    • Hola Ramiro, gracias por escribirnos.
      Estoy leyéndote y, obviamente me falta mucha información, pero parece que tanto el conocer a esta mujer (y desarrollar este vínculo que comentas) y el nacimiento de tu primer hijo coinciden aproximadamente en el tiempo. No sé si se podrá deber a esto, pero, en ocasiones, cuando llegan bebés a la familia, la dinámica de pareja cambia mucho: menos momentos de pareja, más dedicación (sobre todo por parte de la madre) al bebé que a su pareja o a sí misma, más aislamiento social por temas económicos, menos descanso,… Todo esto puede hacer que una relación se deteriore. Puede que ante este impasse tú hayas encontrado ese cariño o intimidad perdidos (el compartir cosas juntos) en otra persona como compensación a esa carencia.
      No conozco el motivo de los dos nacimientos de vuestros hijos (si fue porque ya estabais algo mal y creísteis que mejoraría la relación, si fue porque ya “tocaba”, si ella (o tú) deseaba(s) tenerlos, por si os apetecía tener familia, fue un “descuido”,…), ni tampoco cómo era vuestra relación antes de ello, por lo que tendrías que ser tú quien lo reflexione. De igual forma, el reciente nacimiento de tu hija sorprende sabiendo que no sois felices en pareja. Los nacimientos o llegadas de bebés a una casa requieren cierto esfuerzo para los padres para no olvidarse de que, a pesar de tener que ser padres y cuidarlos, también siguen siendo pareja y necesitan alimentarla y cuidarla o acaba desapareciendo. Puede que tu mujer no lo vea, pero tú estás sufriendo y eres parte de la relación, que ella no sea consciente de que las cosas no van bien, no significa que solamente exista su perspectiva y que tú no lo sientas “correctamente”, así que, en caso de que decidas seguir con la relación, te aconsejo que busquéis ayuda profesional para revitalizar vuestro matrimonio. Resistirse a no ver los problemas, no los soluciona, todo lo contrario: los hace agravar en el tiempo.
      Por el otro lado: tu vínculo con esta mujer del trabajo. Cuando somos el apoyo de alguien, casi sin quererlo desarrollamos lazos (no tienen que ser románticos) y, en tu caso, si ves que falta en tu relación algo (y esta chica te lo aporta) los lazos todavía son más fuertes. Sientes que ella te necesita, que puede confiar en ti, que en cierto modo la proteges y consuelas,…
      En cierta forma, es normal que tu mujer se moleste que tengas un vínculo estrecho con otra mujer, pues acaba viendo que es como una rival que te aparta de ella (seguramente no te habrás dado cuenta, pero es probable que le hayas hablado en el pasado a tu mujer de ella en un tono especial y eso le hace ver peligro en ese vínculo).
      Sobre los posibles (o no) sentimientos de ella, ¿has pensado alguna vez en hablarlo con ella? Puede que te ayude a salir de dudas. Por un lado, si no siente lo mismo que tú, eso te puede dar un empujón hacia la idea de solucionar los problemas con tu mujer o, en caso de que sí los sintiera, ya veríais qué hacer con esos sentimientos. El problema es que no saber, esa incertidumbre, te hace estar estancado y a la espera de que algo pase, pero si dices que ella podría estar bloqueándolos o no sentirlos, no va a pasar nada hacia ninguno de los lados.
      Lo que está claro es que no lo estás pasando bien y no puedes seguir para siempre así porque acabará siendo, probablemente, insoportable. Enamorarse no es un delito, todos podemos hacerlo, pero no creo que os merezcáis ni tú, ni tu mujer, ni la otra chica pasarlo mal.
      Un abrazo y espero haberte aportado algo de claridad.
      Mucho ánimo

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